
Ciudad flotante 35x45. Francisco José Suárez
Pianistas rurales
A veces es puntal
toca tres veces y se va
al final del estribillo la declaración
la reunificación de la familia Judicial
Judith, Juramento, Dictamen, Documento.
Todos doctores, hijos de pastores
pederastas y abuelos de sangre
de Ciudad Legisladores.
pueblo de abogados, fundadores
de la torre campanario: tum tum.
doce manialbos
tres recaudadores. A diez horas en tren,
de cualquier hito.
Dos leones bajan del campanario
le sigue Leucémica, la vicaria, la descompuesta
oferta favores cortos y se marcha
no tiene nada que hacer
la bastardía
viven en un pueblo blanco
aburrido, de mármol recostado
en un óseo papeleo de siestas
de árboles de sueldacostilla
e invernáculos sin sillas.
Se entera de rodillas. Se levanta la frente
se huele entre los papeles geográficos
maltratados y humedecidos. También sudan.
No hay orillas, todo está adentro y es desierto
y desea expandirse. Cuando quieran filmar el Sahara
vengan, hermanos del continente.
Se adoptan y vencen los miedos educándolos.
Se pretende.
Que se fuga.
Sólo la firma es útil.
Todo lo demás está agotado.
Mira el vacío y estira las patas
de la mesa. Ofrece varios platos
el menor de los serviciales
pianistas legalistas, estancieros.







